DIA VEINTICUATRO - Rutilla por el Valle Sagrado.
El valle sagrado a nuestro aire.
24.09.2007 -17 °C
El plan de hoy es ir a hacer una rutilla a pie visitando unas cuantas ruinas, situadas en lo que se llama el valle sagrado, y que comprende 5 yacimientos: Tambomachay, Pukapukara, Q'enqo, el templo de la luna y Saqsaywaman. Si se quiere se puede ir en un tour en el que te llevan en bus a las ruinas. Pero son solo unos 8 km. y merece la pena hacerla andando.
Para visitar estas y otras ruinas y museos, tenemos que comprar el "boleto turístico", el cuál vale 70 soles, vamos una barbaridad para Perú!. Lo que vamos a hacer es ir en bus hasta el yacimiento más alejado e ir bajando hacía Cuzco a la vez que nos vamos encontrando con el resto de ruinas.
Para ir a Tambomachay, cogemos el bus que va a Urubamba, pidiendo que nos paren en Tambomachay, es poco tiempo y cuesta unos 2,50 soles por persona.
Llegamos a la entrada y hay una garita en la que adquirimos el "boleto turístico". Entramos y vemos las primeras ruinas que en su día fueron unos baños incas. En esta construcción se observa que hay una canalización de agua, que proviene de un manantial y que sigue intacta desde sus días. Hacemos un poco más el cabra por la zona y nos damos cuenta de que dando un rodeo por las montañas se puede entrar perfectamente sin pagar ni un duro.
Un poquito más abajo, te encuentras a un lado de la carretera las ruinas de Pukapukara. Al entrar (por cierto, no nos piden ticket alguno), se nos acerca un chico que nos dice si queremos recibir una breve explicación de manera gratuita. Nosotros, como ya no nos creemos que te den nada gratis en este país, le preguntamos que si es gratis de verdad, y él nos dice que sí.
Pero empezamos a comentarle que en Perú hay que pagar unos precios abusivos por ver cualquier cosa, y que por eso desconfiábamos de que nos diera la explicación gratis. El defiende a capa y espada que no se cobra más que en cualquier otro sitio del mundo. Incluso los 40 dólares que te roban por entrar a Machu Pichu, y el hecho de que no haya casi ningún otro medio para llegar que no sea pagando el tren (57 dólares la tarifa barata, barata), o pagando un trekking de 4 días a precio de oro, le parece de lo más normal. Nuestros comentarios no le hacen mucha gracia, y como ve el rollo que llevamos y no huele el dinero, nos abandona y se larga a atacar a otros turistas. En fin, con la gente tan encantadora que hay en este país (la mayoría), es una pena que haya gente que te deje estos recuerdos que preferirías no llevarte al final del viaje.
Entramos a nuestra bola, el sitio es una especie de fortaleza. La función de esta construcción no está muy clara si era la de defender, o si era un refugio de cazadores, o incluso un apeadero de viajeros. Desde arriba tiene unas vistas muy chulas del valle.
Seguimos nuestro camino a la siguiente ruina, Q'enquo. En principio parece que solo se puede bajar por la carretera (cosa que no nos apetece en absoluto), pero observamos que hay un camino que baja por el valle, le preguntamos a un chofer de autobús, y nos confirma que bajando todo recto por ese camino nos encontramos con las ruinas de Q'enquo.
El camino es muy bonito, y muy recomendable, sobre todo cuando la alternativa es jugarte la vida por la carretera. Llegamos a una especie de construcción en una montaña, en la que se observan hornacinas, escaleras y canales que bajan. Ya hemos llegado a Q'enquo!, pues no!. Después de acabar de verlo y de preguntar como se llega a la siguiente ruina, nos enteramos de que es el templo de la luna, y no las ruinas de Q'enquo, ya que estas quedan más allá.
Abajo hay una cueva subterránea, al entrar unas chicas que salían acompañadas de una guía, nos cuentan que dentro hay una figura de una mujer con las piernas abiertas representando la adoración que tenían a la vagina?. Entramos a la cueva y no vemos la mujer abierta de piernas que nos dicen. Entran otros dos turistas con otro guía (esta vez un hombre), y le preguntamos que donde está la figura de la mujer con las piernas abiertas que no la podemos ver. El guía se descojona y dice que quién nos ha contado eso, y que esa mujer se inventa lo que quiere.
Nos invita a que nos quedemos a su explicación. Él explica que el altar era un sitio para hacer sacrificios de llamas. Se sabe que eran llamas lo que se sacrificaban porque en la entrada al altar, se puede ver (con muchísima imaginación) la silueta de una llama ??.
Salimos de la cueva riéndonos y comentando que aquí cada guía se inventa una historia según la gente a la que se lo esté contando, y vemos al guía que está fuera mirándonos y descojonándose de la risa, por lo que deducimos que nos ha oído, y esto confirma nuestra teoría.
Ahora sí, llegamos a Q'enquo, y en realidad es muy parecido a el templo de la luna, ya que también es una enorme roca, en la que se ven escaleras y también tiene una cueva subterránea con una especie de altar. De la cueva subterránea también oímos dos versiones distintas de la historia.
Seguimos más alante, y nos encontramos con una especie de montaña enmarcada por muros incas. Subimos a la parte de arriba, y aunque no sabemos ni lo que era (ya que no viene en la lonely), ni como se llama, pensamos que se trataba de un sitio de reunión, ya que en la parte de arriba tiene rocas esculpidas a modo de bancos. Vamos! que eso es lo que nos parece. Porque aunque cobran 70 soles por entrar, ni paneles informativos, ni indicaciones, ni nada.
Después de comer un tentempié en uno de los banquitos, seguimos hacía la última de las ruinas. La última y la más grande de todas.
Realmente es impresionante. Son muros de piedras gigantes recortadas y pulidas, colocadas magistralmente una encima de la otra a modo de puzzle. Estas rocas están recortadas al milímetro y encajadas una encima de la otra, sin ningún tipo de argamasa para unirlas. Desde la parte de arriba hay unas vistas impresionantes de Cuzco. Si hay que elegir entre ver solo una de las ruinas de las que hemos mencionado seguro que son estas las que hay que ver.
Como estamos un poco cansados y queremos que llegar al banco (ya que andamos sin un duro), cogemos un taxi a Cuzco que nos cobra 7 soles, aunque la mayoría cobraban 10 soles.
Con dinerito ya en la mano, aprovechamos a ir a que nos roben digo...., vendan la entrada al Machu Pichu. Después de sentirnos estafados nos vamos al hotel a relajarnos.
Después vamos a la búsqueda de algún sitio para darnos una buena cenota. Cogemos un taxi a un restaurante que vemos en la lonely planet, en el que supuestamente ponen unos platos con curry exquisitos. Llegamos y el restaurante no está, esto nos pasa por fiarnos de la lonely.....
Vagamos por las calles cercanas a la Plaza de armas, y quemados de que nos "inviten" a entrar en todos los restaurantes por los que pasamos, acabamos en el barrio San Blas. Encontramos un pequeño restaurante que tiene buena pinta. Leemos la carta: platos europeos, platos peruanos, platos holandeses, y platos de curry!. Justo lo que buscábamos!. El sitio se llama Tres mundos y el dueño es holandés. Ambiente agradable y buen servicio. Buena elección. El curry verde buenísimo.....
Posted by ivanmax 01.07.2007 2:37 PM Archived in Backpacking | Peru







